domingo, 25 de agosto de 2013

Salta... Sin miedo.

''Salta y deja que te crezcan alas en el camino hacia abajo'' Ray Bradbury.

Cuando vives ese momento en el que sientes que todo está pintado en un tono gris que parece eterno, que todo se complica cuando parecía que iba a ir bien, que nada sale como planeas, que te ahogas en un charco, que las comparaciones se convierten en tus peores enemigas, que quien esperabas que nunca te abandonara se ha ido, que las ilusiones se desvanecen sin previo aviso, que sientes con más fuerza que nunca que tu sitio no es en el que estás y que aun te queda tiempo para abandonarlo… Y provocado por todo esto, el mal humor, el agobio y la ansiedad poco a poco se apoderan de ti y controla desde tus palabras hasta tus propios actos… Y es en ese momento en el que debes decir: “¡Ojo cuidao’! Esto está yendo demasiado lejos”. Debes pararte y analizar absolutamente todo… Contemplar las soluciones que puedes hacer a corto plazo y… SALTAR, sí, saltar al vacío sin  miedo a estrellarse y si no sale como pensabas, volver al primer paso. Alguien me dijo una vez: “Paula, querer es poder y quien no arriesga, no gana”. Y aunque solo sea una vez en la vida, haré más caso a las palabras de otro que a mi intuición pesimista.

Yo voy a saltar, sin miedo a estrellarme, permitiéndome sentir aquello que últimamente no había hecho y dejando que las alas salgan en el momento necesario del salto.

A veces un buen libro, conversación, película o incluso una mirada, puede ser el detonante para dar ese salto.

Así que… ¡ADELANTE!


“Y qué satisfacción darte tu propia aprobación, sentirse, hallarse, poder reinventarse, saltar al vacío sin miedo a estrellarse…” (El Sueño de Morfeo).

martes, 6 de agosto de 2013

ENCUENTRA TU LUGAR...

“Desnudó su corazón lleno de miedos… Hizo un trato con el sol… No sé lo que esta vida me traerá tan solo estoy segura de que tiempo es todo lo que tengo” (‘El coleccionista de atardeceres, El Sueño de Morfeo).

Siempre he creído que la máxima meta de esta vida es la felicidad… Aunque quizá el término correcto no sea “meta”, sino logro. Y para ello debes dedicarte a lo que te gusta; vivir en un sitio que te haga sentir bien, en el que sientas  que es tu lugar; tener contigo –aunque sea a kilómetros de distancia- a las personas que te importan; regalarte cada día unos minutos para ti mismo, disfrutar de tu soledad, aquella que te hace reencontrarte contigo mismo, la que te recuerda quién eres y quién quieres llegar a ser; disfrutar de cada detalle de la vida: un libro, un graffiti curioso en la pared, una tarde con esas personas a las que quieres, una película, un abrazo… En resumen: VIVIR y hacerlo de tal manera que alcancemos la FELICIDAD.

Por todo ello, creo que lo principal son los dos primeros puntos: dedicarte a lo que te gusta, estarás toda la  vida trabajando en ello y si no te gusta te amargarás, y vivir en TU lugar. En cuanto al primer punto: atravesamos una difícil situación y es complicado, pero no imposible. Debemos luchar por ello y como alguien me dijo muchas veces: “querer es poder”. En cuanto a lo segundo, considero que es imprescindible. Siempre habrá un lugar en el que te sientas especial, como en casa, en el que sientas que allí reside parte de tu felicidad. Hace tiempo que dejé de sentir que mi sitio era Salamanca por motivos personales, pero tengo claro dónde está mi lugar. Tengo paciencia, así que disfrutaré de Salamanca el tiempo que me quede en esta ciudad y después lo haré de “mi lugar”. Es muy importante la paciencia porque sin ella poco se puede conseguir.

Recomiendo que piensen cuál es su lugar… Pero no se dejen llevar por el recuerdo de unas buenas vacaciones, recapitulen lo que sienten en cada lugar y piensen cuál es el más especial. Para pensar todo esto… Les recomiendo que disfruten de su propia soledad, ahí encontrarán todas las respuestas. Debemos emplear más tiempo en cuidarnos por dentro y dedicar menos a mirarnos al espejo.


¡BUSQUEMOS NUESTRA FELICIDAD!